Saltar al contenido
Logotipo de RAIAN

Premium

Pan casero tierno de queso crema

Un pan de molde sorprendentemente tierno y húmedo gracias al queso crema y las claras de huevo en la masa, con una fermentación lenta en la nevera que potencia el sabor. Queda especialmente bueno con mantequilla y mermelada, o montado con salmón ahumado, más queso crema, alcaparras y un chorro de aceite de oliva virgen extra.

Raciones

12 raciones · 75 g aprox. por ración

Valora esta receta

Marca de 1 a 5 estrellas para sumar tu valoracion.

Sin valoraciones

Aun no has valorado esta receta.

Enviar por correo

Preparación

25 min

Cocción

45 min

Reposo

10 h

Total

11 h 10 min

Ingredientes

  • Levadura seca instantánea RAIAN5 g
  • Agua tibia75 g
  • Claras de huevo135 g
  • Queso crema tipo Philadelphia185 g
  • Harina panificable500 g
  • Sal10 g

Preparación

  1. 1

    En un bol grande, bate las claras de huevo con el queso crema con unas varillas de mano hasta obtener una crema homogénea, sin grumos.

  2. 2

    Mezcla la harina panificable (tamizada) con la levadura instantánea RAIAN y la sal, y añade esta mezcla seca al bol junto con el agua tibia.

    Con la levadura instantánea RAIAN no hace falta activarla antes en agua templada, como sí se hace con la levadura seca tradicional: se incorpora directamente seca, mezclada con la harina, y empieza a actuar en cuanto entra en contacto con la humedad de la masa.

  3. 3

    Amasa con el gancho del robot de cocina a velocidad media (o a mano, sobre la mesa) hasta que todos los ingredientes queden bien combinados y la masa se despegue de las paredes del bol, unos 8-10 minutos.

    Amasar el tiempo suficiente desarrolla el gluten de la harina, la red elástica que retiene el gas que produce la levadura. Sabrás que está lista cuando la masa esté lisa, algo brillante, y no se pegue a las manos ni al bol.

  4. 4

    Forma una bola con la masa, colócala en un bol untado con un poco de aceite de oliva, cúbrelo con un paño húmedo o film transparente, y guárdalo en la nevera durante 8-10 horas (toda la noche).

    La fermentación lenta en frío, durante toda la noche, desarrolla mucho más sabor que una fermentación corta a temperatura ambiente, y además hace que la masa sea más fácil de manejar al día siguiente.

  5. 5

    Forra un molde rectangular con papel de horno en los dos lados más largos, o engrásalo bien con spray antiadherente, y resérvalo.

  6. 6

    Pasa la masa fría a la mesa de trabajo enharinada, déjala reposar 10 minutos para que pierda el frío de la nevera, y extiéndela con las manos hasta formar un rectángulo.

    Dejar que la masa se atempere un poco antes de manipularla evita que se rompa o se resista al estirarla, ya que el frío de la nevera la vuelve más rígida y elástica de manejar.

  7. 7

    Dobla los dos bordes más largos hacia el centro y enrolla la masa sobre sí misma para formar un cilindro, sellando bien la unión final.

    Sellar bien la unión evita que el rollo se abra al fermentar o al hornear y que el pan pierda su forma.

  8. 8

    Coloca el rollo en el molde con la unión hacia abajo y deja fermentar, tapado, hasta que casi duplique su volumen.

    Esta segunda fermentación, ya con la forma definitiva, es la que da el volumen final al pan; no hace falta que doble del todo, basta con que se note visiblemente hinchada.

  9. 9

    Precalienta el horno a 200°C. Justo antes de hornear, marca un corte a lo largo de la superficie con una cuchilla (puedes espolvorear un poco de harina antes para que se vea mejor el dibujo) y mete el pan al horno de inmediato.

    El corte permite que el pan se abra de forma controlada al subir en el horno. Si no se hace, puede agrietarse de forma irregular por donde menos lo esperas.

  10. 10

    Hornea durante 40-45 minutos, hasta que al darle unos golpes en la superficie con los dedos suene hueco, como un tambor.

    El sonido hueco al golpear la base o la superficie es la señal más fiable de que el pan está cocido por dentro, mejor que fiarse solo del color de la corteza.

  11. 11

    Retira del horno, deja reposar 20 minutos sobre una rejilla antes de desmoldar, y deja enfriar por completo antes de cortarlo.

    Aunque cueste esperar, cortarlo recién salido del horno aplasta la miga y la deja gomosa: el interior todavía sigue terminando de asentarse mientras se enfría.

Nutrición estimada por ración

Valor energético
202 kcal
Grasas
5,3 g
De las cuales saturadas
2,6 g
Hidratos de carbono
31,5 g
De los cuales azúcares
1,5 g
Proteínas
7,5 g
Fibra
1,4 g
Sal
0,8 g

Nutrición estimada por 100 g

Valor energético
270 kcal
Grasas
7 g
De las cuales saturadas
3,5 g
Hidratos de carbono
42 g
De los cuales azúcares
2 g
Proteínas
10 g
Fibra
1,8 g
Sal
1 g

Alérgenos

Alérgenos destacados: Gluten, Huevo, Leche.

Consejo RAIAN

Hidratación base: 1 parte de gelatina en polvo por 5 partes de agua fría. Ejemplo: 10 g gelatina + 50 g agua fría.

Hidrata siempre la gelatina en agua fría antes de añadirla a una mezcla caliente y evita hervir fuerte después de incorporarla.

Tabla nutricional estimada según composición estándar de panificación enriquecida con lácteos. Validar con análisis de laboratorio si se usa como dato legal o comercial.

¿Te gusta esta receta?

Envíarsela por correo a quien tú quieras.

Recetas

Más recetas para ti.

Ver todas las recetas

Preferencias de cookies

Esta web puede funcionar solo con cookies técnicas. Las cookies analíticas se usarán únicamente si se activan más adelante y cuentas con el consentimiento correspondiente.